Obsesión por un pasado



Cuando empecé a trabajar, se hizo una pequeña reunión con todos para dar a conocer a la nueva plantilla.

Cuando me presentaron  quien sería mi jefe, quedé un poco alucinada, me recordó a un roce que tuve hace 6 años y que el sentir su perfume enloquecía mis hormonas.

Cada vez que le veo, lo asocio a ese roce y mi cabeza se dispara a pensar situaciones irreales, que difícilmente se darían.

Yo escucho con atención cada vez que  me explica algo, comenta o dice, pero en mi cabeza solo hay una idea obsesiva, que reconozco no debería ser así. Los días han ido pasando poco a poco, pero han sido muy interesantes, tanto por lo que aprendo como las películas que mi loco cerebro se arma con respecto a él.

Es  un hombre casado, su esposa trabaja en la misma oficina y es frecuente que suba a la nuestra para dejar o retirar alguna cosa.

Yo no he hecho nada, por supuesto, para llamar su atención y ni creo que lo haga.

Mi obsesión no es propiamente con él sino que con el recuerdo que provoca, lo veo e imagino a ese hombre que me volvía loca por su machismo y por el perfume que irradiaba su ser. Este a parte del físico, también hay expresiones y actitudes que se le parecen.

Mis fantasías, han pasado desde imaginar que me siento en su escritorio, me abro de piernas y comienzo a besarle, mientras lo envuelvo con mis piernas y brazos. Como será que me haga el amor, que tan grande será su pene, que sabor tendrán sus labios y cosas por el estilo.

No sé si lo que escriba me permita, como en antaño, ir depurando mis sentimientos y que solo queden en frases escritas en un papel para poder estar tranquila sin incordiar a nadie y sobre todo a mí misma.

Todo sigue yendo como hasta ahora, pero creo que ha disminuido mi interés, aunque en estos días al subir a su carro con otra compañera, me sentía hasta mal, de la sensación que me producía.

Nada menos hoy cuando me llamó por mi nombre, me gustó escucharlo de su voz, pero poco a poco voy dejando eso atrás.
Resultado de imagen de secretaria sensual

Comentarios

Entradas populares de este blog

Noche de copas

Compenetrados

Mente rebelde