Húmedas fantasías
Le esperaba empapada en deseos, esos que la sometían a los placeres que su piel anhelaba. Se oye la puerta, ella tumbada, su cuerpo combinación perfecta sobre sábanas que ya querían escribir nuevos capítulos de lujuría desenfrenada. Pasos en su dirección, su corazón se acelereba y sus más íntimos recobecos humedecían solo de imaginar. Se detuvo frente a ella, sus ojos inyectados en pasión, se clavaron en el recorrido de sus manos, mientras se desvestía para ella. Acercándose a sus labios los hizo prisioneros, mientras sus manos dibujaban esos pezones que indurecidos se ofrecían deliciosos para jugar. Notó su humedad, su lengua se introdujo ávida de sus estimulantes néctares que manaban sin piedad. A horcajadas sobre ella, la contemplaba con tanto morbo que le hacía estremecerse, arqueando su espalda y ansiosa de devorarlo. Abrió sus piernas, mostrándose en todo se esplendor, le indicó el camino con una mirada y él se dejó guiar hasta descender hasta sus más profundos deseos....