En la madrugada
Entró sigiloso, una sombra le seguía ... el deseo de poder poseerla, solo como ella se entregaba, sin reparos, sin miedos. Dispuesta a lo que su cuerpo pedía sin importar el después. Su aroma le alerto, somnolienta su cuerpo reacionó, se extendió en la cama, dejando al desnudo sus intenciones. Esas manos le cubrieron, subieron escalonadamente, excitando sus sentidos, los labios le recorrían, cada vez que se posaban, de su interior se activaban sus instintos más oscuros. Le cojió entre sus piernas, necesitaba sentirle muy dentro, para saber que no era otro sueño húmedo, deseoso de pasión. Fue dilatándose de a poquito, sientiendo como sus entrañas le recibían gozosas de volver a tenerlo entre ellas. Movimientos sincrónicos de sus caderas, estampándose contra su pelvis, haciendo estallidos de deseos en cada embiste. Sus uñas clavándose en su espalda, mientras mordía su hombro, para dejarse poseer las veces necesarias, Lo quería, era preciso, necesario , lo único en su vida que valía la pe...