Mente rebelde
Necesitaba escapar, cogió una pequeña maleta y el primer tren con destino cualquier sitio, fue su salvación. Eran un par de horas de viaje, se acomodó en su asiento, tras pedir un vino blanco, comenzaba anochecer, el tren se iba quedando en silencio. Mientras leía, alguien pasó a su lado, tirando su libro, algo enojada se volvió hacia él, parecía trasnochado. - Debería tener un poco más de cuidado, dijo en tono serio. - Lo siento, no me dí cuenta. - Ya, dijo ella agachándose por su libro. - Le ayudo, dijo al mismo tiempo que estiraba también su brazo. - No, no pasa nada. - Insisto, dijo queriendo coger el libro, pero con tal mala suerte, que tiró su copa de vino, en su blusa. - Un pequeño grito, salió de su boca, mientras una mirada fulminante le dedicaba a él. Te has terminado de lucir, será mejor que te sientes y a poder ser, lejos de mí. Se levantó de su asiento y abrió la maleta, y sacó un top, dirigiéndose al baño. - Mil veces perdón, dijo él avergonzado. Ella pasó por su lad...