Deseosa de tí
No quería más excusas, hacía mucho tiempo que no le veía, necesitaba sentirlo muy dentro de ella otra vez. Esta vez no sería tan paciente, dirigió sus pasos, sabiendo que lo encontraría, descartaba toda otra posibilidad, no podía ser de otra manera. Su respiración agitada, sus pasos ligeros y su sexo latiendo con ganas de él. Subió las escaleras, se dirigió por el pasillo, frente a la puerta se detuvo, ahí estaba sentado, le miró sorprendido, ella como acto reflejó cerró la puerta, echando el pestillo, antes de dirigirse y tirarse a sus labios. Él en principio, algo requisente a sus deseos, intentaba hacerla entrar en razón, de que alguien podría encontrarlos, pero ella se dejaba llevar por los impulsos y lo que quemaba su piel. Sus besos eran cada vez más salvajes, le mordía el cuello, deslizaba sus manos por su torso, él intentaba frenarla, sus manos prosiguieron bajando hasta abrir la cremallera de su pantalón y en cuanto pudo tener frente a ella el objeto de su...