Por fin eres mío
Esta mañana me había levantado con más optimismo que de costumbre, vería esos ojos que me enloquecen, sin saberlo. Estábamos los dos solos, sentados a la mesa, con dos cafés humeantes. - ¿Puedo preguntarte algo? - Que serio te has puesto ... dime - ¿Por qué sigues viniendo? - Esa es una pregunta capciosa - Anda responde - Lo haré, pero si me prometes que tras mi respuesta, me dirás primero por que la hiciste y segundo que piensas tú - Me parece razonable - Digamos que hay dos motivos, venía por interés para ver si podía trabajar aquí y segundo por verte, me gustas desde hace mucho, pero sería incapaz de hacer algo si tu no quieres. Te toca - Pues luego de darle vueltas quería saberlo, e imagino que en el fondo quería que fuera por mi - Ahora ya tienes la certeza, sabes que es venir e imaginar cosas que no pasan, tener sueños donde pasa todo, compartir contigo, aunque no supieras nada, es un subidón, para mí. - No quieres que p...