La pelirroja

Se encontraba aburrida, decidió arreglarse e ir a un nuevo local que le habían comentado.

Entró al sitio, parecía que había retrocedido muchos años atrás, pero era bastante acogeder, luces ténues, música suave, estilo retro.

Se sentó en la barra, pidió una cerveza y miraba de un lado las distintas personas y parejas que en el lugar estaban.

El blue y el jayz la envolvían en un trance, que no sabía explicar. No estaba acostumbrada a este tipo de lugares, pero no se estaba tan mal.

Al fondo, una pelirroja no le quitaba ojo de encima, pero ella seguía a lo suyo.

Comenzó a incomodarse por esa mirada que sentía en su espalda, terminó su cerveza y se disponía a levantarse, cuando se le acercó la pelirroja.

- Hola, ¿no vienes mucho por aquí?  preguntó

- Es mi primera vez.

- ¿Qué te parece?

- Diferente.

-  ¿Te aburres?

- Es que el tipo de música, no es lo mío.

- ¿Te muestro algo más interesante? dijo rozando su brazo y añadiendo, que piel tan tersa.

- Muchas gracias, ¿qué será?

Le hizo un gesto a la camarera, la cogió de la mano y la llevó a la parte de atrás, había muy poca luz, solo un tímido resplandor.

La puso de espalda contra una puerta , se acercó tanto que sus pezones casi se rozaban. Comenzó acariciar sus brazos, fue como la chispa que desató todas sus hormonas, la besó, mientras la pelirroja jugaba y pellizcaba sus pezones que luchaban por salir de su escote.

Otra mano se coló dentro de su minifalda, para sentir como su sexo latía y se humedecía.

- ¿Quieres más? susurró

- A que esperas.

Sacó una llave, entraron a una pequeña oficina, le llamó la atención el pequeño diván en el centro de ella.

La pelirroja , la desnudaba con paciencia y ansias, la tumbó y le puso unas esposas, mientras con fusta golepaba sus pezones erectos y ella se sumergía con su lengua en ese sexo de donde manaba toda su lujuría.

Sentirse expuesta, ante una  completa extraña, le excitaba mucho más, gemía y se retorcía de placer.

Le soltó las manos, que prestas se apoderaban de esas hermosas tetas , mientras ella a horcajadas se ponía muy cerca de su boca, lamía con delicadeza y retorcía sus pezones.

Le cogió por los cabellos y la pegaba a su sexo, para correrse en su boca.

Abrazadas  al suelo, rodaron, frotándose y comiéndose los labios.

Tras un rato de risas, se levantaron y pusieron las ropas.

Salieron de la oficina.

- Si vienes otra vez, puede que haya mejores sorpresas.

Se acercó, mordió su pezón y le susurró que puede que volviese.

Se alejó contoneando sus caderas y al pedirle a la camarera desde la barra, dejó su sexo al descubierto para ella.

Girándose, le guiñó un ojo, tiró un beso y salió del bar.

 

Complaciendo a la jefa - Serviporno.com



Comentarios

  1. Deliciosa y estimulante, pero el hombre que lo lee se queda frío al no ser participe de la escena, en ningún momento.Está claro que explora en exclusiva la sexualidad y sensualidad de lo femenino.Mebha gustado!

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