Por fin
Trabajaba en una escuela de arte, siempre había tenido claro no mezclar "el placer con el trabajo", hasta que él entró por esa puerta, sus cimientos se movieron y sabía que estaba perdida.
Las semanas pasaron, trabajaba a distancia de él para no caer en la tentación, de robarle besos y algo más.
Una noche, tras un día complicado de trabajo, donde todo había salido mal y se tenía que dejar arreglado por que venían fiestas.
Ella desesperada en la oficina, cabreada por que todo era fútil, con las manos entre la cabeza, con ganas de tirar todo por la ventana, intentaba calmarse.
Tan insimismada se encontraba, que no escuchó los pasos que se acercaban a su oficina.
- Disculpa que te moleste ... ¿necesitas ayuda?
Ella levantó la cabeza y no pudo articular palabra.
- Él continuó, sé que no soy tu agrado y por eso me mantienes al margen, pero en serio que puedo ayudarte, si lo necesitas.
- ¿Tú crees?
- ¿Qué?
- Ambas cosas, que si puedes ayudarme y que no confío en tí.
- Si, eso creo. Anda, que ésto debe ser trabajo en equipo, aunque seas muy individualista y perfeccionista. Dijo acercándose a su escritorio.
Su aroma se coló muy dentro de ella, haciéndole temblar las piernas.
- Vamos a ver de lo que eres capaz, dijo extendiendo unos papeles.
- Veamos, se trata de compaginar cada exposición con las fechas que cada artista puede, sin que se solapen y que nos permita empezar la otra semana e ir moviéndonos de forma escalonada para que no tengamos que ir de un lado a otro.
- En resumen, si. Además, tenemos la primera fecha el miércoles y debemos incluir los catering en cada uno. Es decir, todo lo que estaba planificado con meses de antelación, ya no sirve. Es volverlo hacer, casi grito.
- Tranquila, son 7 artistas en 7 puntos diferentes, no tan distantes uno del otro, conozco a una amiga que sirve un buen catering a buen precio y si le ofrecemos un poquito más, seguramente no le importará moverse hasta todos los sitios.
- Lo dices, como si fuera todo tan fácil.
- Lo será, dijo tocando su mano.
Sintió como una electricidad recorría toda su espina dorsal.
- Si tú lo dices.
- Espera le llamo.
- ¿Quién será esa su amiga? dijo entredientes.
- ¿Qué dices?
- Nada, llámale.
Salió al pasillo, sonreía y decía algún que otro piropo. Estaba segura, que había o hubo algo entre ellos y eso le molestaba, ¿por qué?
- Listo, he tenido que ceder en unas cosas, pero ya está solucionado lo del catering para los 7 días.
- ¿Sexuales? dijo, sin pensar.
- Como crees ... "yo solo me entrego por amo", dijo riendo
- Si tú lo dices... sigamos con lo otro.
El tiempo pasaba e intentra cuadrar el resto de cosas , era un poco complicado, se tiraban al suelo muchos papeles y vuelta a empezar.
Ella deshizo su coleta, sacó su blusa de la falta y empezaba a frustrarse más, que nada podía cuadrar en tan poco tiempo.
- Vé a despejarte un rato, tranquila, encontraremos el punto
- El G!!! dijo
- Ese también, si quieres...dijo, con una sonrisa de medio lado.
Ella se ruborizó y se dirigió al baño.
No sabe, exactamente cuando tiempo estuvo intenando controlar el rubor que le había producido. Oyó un grito y salió presurosa del baño.
Lo encuentra moviendo la cadera y sonriendo, parecía que su sonrisa iluminara toda la estancia y ese cuerpo moviéndose, la invitará a robarle todo lo que poseía.
- ¿Por qué me miras así? ven a bailar conmigo, dijo tomándole las manos.
- ¿Qué celebramos?
- Todo cuadrado
Se detuvo en seco,¿pero qué dices? ¿hemos estado horas y me voy unos minutos al baño y lo resuelves?
- Me ponías nervioso.
- Anda enséñamelo, no seas tonto.
- Mira incrédula, ahí lo tienes.
Se puso sus gafas, se sentó y repasó cada exposición, todo era perfecto, encajaba a la perfección.
Dió un grito de satisfacción.
- Ves, me debes un beso aquí , dijo señalando su mejilla.
Ella lo miró , cogió su cabeza entre sus manos y le besó en la boca, con todas ansías que guardaba hace muchos meses atrás.
Él la atrapó entre sus brazos, deslizó sus manos por la espalda, mientras ella continúaba pegada sus labios.
Besos intensos, salvajes, dulces, con ganas de más.
Él comenzó a desabotonar su blusa, ella seguía entregada a sus besos. Poco a poco , fueron cayendo las prendas, la tuvo desnuda ante sí, mirándola perplejo.
-Eres perfecta...
La acarició con tal delicadeza, como si temiera, romperla.
Besó cada parte de su cuerpo, viendo como su piel se erizabacon cada roce.
Delicadamente, empezó a entrar en ella, mientras sus ojos se comían con deseo y pasión.
Le susurraba:
"No sabes cuanto tiempo he pasado pensando en tenerte así, sentirte mía, entregarme a tí, en cuerpo y alma, hacerte feliz, pero me mantenía alejado, por que eso querías".
- No, casi gritó. Te alejaba de mí, por que no quería que pasara esto, luego podía ser muy incómodo para ambos, si no resultaba bien. Te deseo, desde que entraste por la puerta el primer día.
Se miraron fijamente, los embistes fueron siendo más intensos y comiéndose a besos, sus cuerpos compenetrados, jadeantes de lujuría, terminaron abrazados, tirados por el suelo.
Mmm...pero no ocurre en la vida real
ResponderEliminarPero, se acerca mucho a la realidad, te lo aseguro. Mis inspiraciones, lo confirman.
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