Pasillo de lujuria
Encaminó sus pasos hacia el pasillo que oscuro le esperaba, en el ambiente solo se escuchaba una respiración un tanto agitada.
Notó como unos brazos fuertes tiraron hacia atrás, donde notó su excitación en el cuello y un poco más abajo.
Le giró y sus labios se encontraron deseos de liberar besos candentes, las manos de él cogieron sus mechones y la atría con ansías hasta a él, como si de ello dependiera su vida.
No hacía falta hablar, sus mano se escabulló bajo su falda, mientras sus dedos dibujaban círculos en su mojado sexo, que la hizo gemir.
La cogió en brazos, ella le abrazó con sus piernas, mientras desabrochaba su bragueta, dejando libre su mástil apetecible y que hace meses deseaba muy dentro de ella.
La apoyó en la pared, mientras dejaba sus pechos al descubiertos , mordisquiando sus pezones, que duros se ofrecían sin resistencia.
Jadeos y gemidos impregnaron el ambiente, se olvidaron del mundo, querían sentirse uno solo, sin dificultad su pene encontró el camino haciendo que arquera su espalda y se asiera ha su cabellos, buscando con sus labios ese cuello para ahogar sus gemidos de pasión.
Mientras la embestía con salvaje lujuría, introducía sus dedos por detrás, aumentando las emociones que le estaba haciendo sentir. Ella comenzó a jugar con su clítoris, moviendo y contrayendo sus caderas.
Aumento el ritmo de los movimientos, ella le pedía que se corrierra dentro y con ella, jadeando.
Él la apretó contra la pared y en un gemido intenso ahogado en su oído, ambos se liberaron del deseo acumulado desde hace meses.
Abrazados, se prometían repetir, mientras su piel seguía vibrando.
Mmm... que ricooo!!
ResponderEliminarSi ... intenso
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