Hasta el infierno

 Ven duscubre mi cuerpo

que ardiente te provoca

para subirte al cielo

una y otra vez.


Dime con tu mirada

que no me deseas

si tus pupilas se clavan

en cada curva de mi perdición.


Mis piernas abiertas

te incitan a esconderte

muy dentro de mí

haicéndome gemir.


Ven, cubre mi piel

con caricias lascivas

que nos desciendan al infierno

y comenzar a pecar.

 

Fotos de stock de Caído, imágenes sin royalties de Caído | Depositphotos®

Comentarios

  1. Mmm, delicioso... no se por que es pecado pecar. ¿Tu crees que si es pecado?
    Para mí, pecar a su lado es la más dulce de las condenas

    ResponderEliminar
  2. Claro... disfrutar personalmente y lograr el máximo disfrute de quien deseas que te acompañe

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Noche de copas

Compenetrados

Mente rebelde