Deseosa de tí
No quería más excusas, hacía mucho tiempo que no le veía, necesitaba sentirlo muy dentro de ella otra vez.
Esta vez no sería tan paciente, dirigió sus pasos, sabiendo que lo encontraría, descartaba toda otra posibilidad, no podía ser de otra manera.
Su respiración agitada, sus pasos ligeros y su sexo latiendo con ganas de él.
Subió las escaleras, se dirigió por el pasillo, frente a la puerta se detuvo, ahí estaba sentado, le miró sorprendido, ella como acto reflejó cerró la puerta, echando el pestillo, antes de dirigirse y tirarse a sus labios.
Él en principio, algo requisente a sus deseos, intentaba hacerla entrar en razón, de que alguien podría encontrarlos, pero ella se dejaba llevar por los impulsos y lo que quemaba su piel.
Sus besos eran cada vez más salvajes, le mordía el cuello, deslizaba sus manos por su torso, él intentaba frenarla, sus manos prosiguieron bajando hasta abrir la cremallera de su pantalón y en cuanto pudo tener frente a ella el objeto de su deseo, su boca se apoderó de el, él dejó de intentar detenerla y se entregó a lo que le hacía sentir.
Las manos de ella en su torso, acariciándole, sin dejar de degustar esa parte de él que tanto placer le daba, notaba como crecía con cada succión, pequeño mordisco o delinéandola con la lengua.
Su respiración se aceleraba, dejándose hacer, sus manos posadas en sus pechos, que tímidamente asomaban tras la blusa.
Extasiada, sintiendo como su sexo se mojaba y latía, incitándola a seguir succionando ese oasis de placer, mientras observaba su rostro perdido en el mundo de la lujuria.
Notó como una convulsión llenó su boca, derramando por ella ese dulce jugo que la volvía loca.
Pasados unos minutos, él le dijo:
- "Estás loca, podrían habernos encontrado".
- Ella sonrió pícaramente guiñándole un ojo y respondiendo, "por eso me quieres".
Arreglaron sus ropas, le dio un beso y le dijo antes de irse:
- Ya sabes donde encontrarme, para continuar con esto.
Le lanzó un beso, desde la puerta y se fue.

Una foto que me hace arder por dentro y un relato intenso que me acerca de nuevo a ese pozo del deseo en el que igual que yo, queremos caer todos y cada uno de los que son como yo
ResponderEliminarUna fantasía vivida como propia.
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