Encuentro inesperado
Esa tarde Alessia no tenía mucho ánimo de acudir a la conferencia, así que casi obligada, se arregló sin mucho afán y se dirigió al auditorio.
La charla se le hacía, densa y el sueño comenzaba apoderarse de sus párpados, comenzando a desconectar, pensando en que hacía ya más de una semana sin verle y lo que le extrañaba.
El tiempo iba lento y cada vez más intranquila en su asiento, pero cuando ya estaba a punto de salir, llegó el receso, dio un salto y se dirigió a buscar los baños para intentar que el agua la devolviera al mundo real.
Comenzó a caminar por el pasillo, una silueta que le dio un vuelco al corazón. inconfundible, era él, que entró a los baños, ella temblaba mientras su pasos la conducían hacia él.
Se detuvo en el umbral de la puerta...
- ¡Hola, extraño!
- Se volvió ...¿cómo tu por aquí?
- En este momento, abusar de ti.
Le besó mientras le empujaba hacia el primer sitio que encontró abierto, las manos de él se deslizaban por su espalda y sus labios no daban tregua.
Entregados, ella se puso de espaldas, rozando su trasero, mientras él devoraba su cuello, cogiéndola de su melena, con tal fuerza.
Algo, luchaba por salir, al igual que su pechos a puntos de estallar, entre tanto frenesí y deseos reprimidos en estos días sin verse.
Su vestido hizo el resto, su trasero al descubierto, recibiendo pequeños azotes que aumentaban su frenesí.
No hubo más preámbulo, poseídos, solo se dejaban llevar por el momento, él empujaba con fuerza y cada vez más rápido, desatando esa ardiente pasión que quemaba sus pieles.
Era tan intenso, que al unísono sus gemidos se mezclaban con el murmullo del pasillo.
Sintió como una fuerte explosión, que le llenaba todo, mientras el peso de él se dejaba caer sobre su espalda.
Sus piernas temblaban, mientras comenzaba a resbalar por ellas, ese néctar de deseo que tanto disfrutaba.
Arreglaron sus ropas, tras un largo beso y con la promesa de verse pronto.
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